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Máxima producción en el cultivo de exterior

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Cómo conseguir sacar el máximo rendimiento a nuestras plantas

 

Entorno y clima
Es enormemente importante tener en cuenta la climatología y las temperaturas del lugar en el que tenemos pensado cultivar, pues deberemos escoger variedades resistentes a la humedad si vivimos en regiones lluviosas como el norte de la península, variedades resistentes a la sequía si vivimos en un entorno seco.
Si las lluvias tienen tendencia a ser presentes por épocas, como en otoño, deberemos decantarnos por variedades más prematuras, para evitarnos sustos con la temida botrytis y otras plagas, que tanto pueden menguar nuestra producción, si no destruirla completamente.

Exposición solar

Otro factor que deberemos tener muy en cuenta es las horas de luz solar aprovechable que recibirán nuestras plantas, pues es ésta la que hace que se metabolice todo el alimento que absorbe y lo convierta en estructuras más fuertes y sanas a la par que cogollos más densos y resinosos.
 También nos ahorrará problemas de hongos, siempre teniendo en cuenta que un ambiente demasiado seco puede favorecer la aparición de oídio  y araña roja, que echarían a perder nuestra cosecha.
 Debemos elegir siempre el lugar con más horas de luz directa que dispongamos, pero lejos de las miradas de curiosos. De ser posible, hallaremos el mejor lugar en un sitio ligeramente ventilado, pero a salvo de fuertes ventadas que tumbarían nuestras plantas en la fase de floración, debido a que pesan más y son más susceptibles a romperse.
 Si plantamos en maceta, siempre estaremos a tiempo de moverlas en función de la posición del sol, resguardarlas de las lluvias y el viento, pero serán más pequeñas. Si nos decantamos por el cultivo en tierra madre, deberemos asegurarnos de elegir el mejor sitio posible según los factores de los que antes hemos hablado, pudiendo asegurar la planta con cuerdas si fuera necesario y protegiéndola de las inclemencias del tiempo

El Sol y la Marihuana

 

Cuándo empezar

Si residimos en el hemisferio norte y plantamos de semilla, para conseguir unas grandes y productivas plantas, de ésas que dan envidia, deberemos empezar germinando en marzo, con el cambio de invierno a primavera, los días más largos y un clima más amigable para nuestras pequeñas. Al tratarse de plantas regidas por el fotoperíodo, las podremos cosechar en otoño, desde finales de septiembre las variedades más prematuras hasta finales de noviembre las más tardías.

 Si disponemos del material necesario, siempre puede ser una buena idea dar las primeras semanas de crecimiento en interior, que es cuando nuestra planta es más frágil ante las posibles heladas y plagas, asegurándonos así que las sacaremos al exterior en un estado óptimo para su desarrollo.


Sustrato

Para cultivar unas plantas sanas y fuertes debemos elegir con cuidado el sustrato, pues de él dependerá el desarrollo del sistema radicular. Un sustrato demasiado compacto y arcilloso no permite el crecimiento de la raíz y retiene demasiada agua, haciendo que ésta se pudra. En cambio, un sustrato demasiado esponjoso requerirá de riegos constantes por su poca capacidad de almacenar agua.

 

Un sustrato ideal debe contener:

  • Turba negra, rubia y de jardín
  • Humus de lombriz
  • Coco
  • Perlita

Deberemos agregar estos elementos a nuestra tierra para asegurarnos de que la raíz pueda ocupar el máximo de espacio posible. También podemos agregar fertilizantes de liberación lenta como Nutrihemp al preparar la mezcla, garantizando así que dispongan de alimento durante los primeros meses de desarrollo.

 

– Suelo o maceta?

Si lo que queremos es una planta grande y productiva, la mejor opción siempre será plantar en suelo. También podremos recurrir a macetas muy grandes, de mínimo 60 litros de capacidad, que nos facilitarán el lavado de raíces al final de floración, siendo más difícil realizarlo en cultivos en tierra madre.

 

Germinación

Cuando germinamos las semillas debemos ser cuidadosos, pues de ello dependerá el éxito o el fracaso del proceso. Lo podemos hacer con distintas técnicas, como entre dos servilletas húmedas dentro de un tupper (para conservar la humedad) o en un vaso lleno de agua, manteniendo ambos siempre a una temperatura de 22-24ºC. Si escogemos el método del vaso deberemos vigilarlas cada pocas horas para evitar que se ahoguen. Si elegimos el tupper deberemos escoger un tipo de servilleta que sea resistente e impida que la raíz la atraviese dado que la podríamos romper, matando la plántula.

 

 

Primeras semanas

En éste momento es cuando la planta es más frágil, la deberemos tratar con mucho mimo.

Justo cuando la raíz asoma, es el momento de pasarla a una maceta pequeña o plantero hasta que el sistema radicular ocupe la totalidad del contenedor.

Si hemos optado por dar estos primeros días en interior, deberemos mantener un fotoperiodo de 18 horas de luz y 6 de oscuridad, pudiendo utilizar luminarias de bajo consumo como CFL o fluorescentes durante todo el tiempo de crecimiento que creamos necesario.

 

Por otra parte, si nos decidimos a realizar todo el cultivo en exterior será conveniente proteger la plántula durante las primeras semanas. Una solución útil y barata contra las heladas, caracoles, pájaros y otros es fabricar un mini-invernadero a la planta, por ejemplo cortando una botella de agua por la mitad y cubriéndola con ella, hundiéndola unos centímetros en el sustrato y dejándola respirar haciendo pequeños agujeros en los laterales. Esto propiciará un desarrollo mucho más veloz de la planta al darle un ambiente más cálido y húmedo.

 Debemos tener en cuenta que temperaturas por debajo de los 16º frenará el crecimiento tanto radicular como de la parte aérea, más bajas lo pueden detener por completo y si sufren alguna helada, morirán por la formación de cristales de hielo en el interior del tallo. En los meses de marzo y principios de abril, podemos optar por entrarlas en casa por la noche para evitar que esto suceda.

Durante éstas primeras semanas podremos mejorar el crecimiento con estimuladores radiculares como Rhizotonic para un desarrollo más rápido y micorrizas y trichodermas para garantizar su salud y aumentar su capacidad de asimilación de nutrientes.

 

Abril, lluvias mil

Durante este mes las lluvias son abundantes y las temperaturas más cálidas, deberemos cuidar los riegos para no encharcar las raíces, si tienen demasiada humedad dejan de crecer y absorber nutrientes, llegando a podrir y muriendo la planta después.

Será un buen momento para trasplantar a maceta de 7 u 11 litros. Personalmente recomiendo 7, dado que el sistema radicular la ocupará completamente antes, siendo la planta aún de un tamaño manejable y sin tanto riesgo de dañarla en el proceso de pasarla a tierra, su lugar definitivo.

 

lluvia marihuana

 

 

Mayo, trasplante final

Habremos podido observar que durante marzo y abril el crecimiento de la planta ha sido muy lento, debido a que las horas de luz aún no son tantas, las abundantes lluvias y un clima “no idóneo” en general para su desarrollo.

 Con la llegada de Mayo, las horas de luz se incrementan y la temperatura sube en toda la península, dando inicio a la fase de crecimiento más exponencial. Será el momento de sacar valor y el pico y la pala del trastero y darles un merecido uso. Cuánto vamos a sudar dependerá en gran medida del suelo en el que vamos a realizar el alcorque. Si disponemos de un suelo esponjoso, con buen drenaje y capacidad de retención de agua, estaremos de suerte. Por el contrario, si es un suelo muy arcilloso, compacto y que no va a dejar crecer las raíces, será importante hacer un buen agujero, de mínimo 100 litros de volumen. Luego lo rellenamos con sustrato de buena calidad y algún abono genérico de liberación lenta, para asegurarnos de que nuestras plantas siempre tengan comida a su alcance.

 

Junio, crecimiento explosivo!

Durante este mes, hasta el solsticio en el dia 21, es cuando más horas de luz solar directa tendremos. Con las plantas recién trasplantadas al medio final y disponiendo ellas de todo el espacio necesario para desarrollar sus raíces, veremos que día a día aumentan exponencialmente de tamaño. A lo largo de éste período necesitaran un abono muy rico en nitrógeno, alimento base para el stretching. Con los cuidados adecuados, pueden llegar a crecer de 3 a 6 centímetros al día!

Es buen momento para empezar a pensar en darle forma a la planta mediante podas. Si no tenemos problemas con la altura, podemos optar por no podar nada, en cambio, si no nos podemos dar el lujo de tener monstruos de 3 o 4 metros de altura en nuestro jardín por los ojos curiosos, deberemos realizar como mínimo una poda apical, que distribuirá la fuerza de crecimiento hacia las ramas laterales, dándonos como resultado unas plantas más anchas y bajas, con forma de arbusto redondo.

Será buena idea ir vaciando de chupones las partes más bajas de la planta y seguir con las podas necesarias hasta bien entrado el mes de julio, cuando empezarán a notar el cambio de fotoperiodo y sacar las primeras preflores, para empezar la fase de floración plena en agosto.

 

Agosto, empieza la floración

Tras el par de meses de stretching, veremos aparecer las primeras flores, indicándonos que deberemos cambiar también los abonos que usamos por los de floración. Podemos optar por líquidos de estimulación de la floración como Blossom Blaster para realizar un aporte extra durante esta fase, que se traducirá en una mayor cantidad de flores y consecuentemente un mayor peso.

 

Septiembre, media floración

Ahora nuestras plantas llevarán 2 semanas en fase de floración, empezarán a comer y beber más, así que podemos seguir las tablas de cultivo de cada casa como si de un cultivo de interior se tratara, con PK’s, carbohidratos y azúcares. Será una buena opción gastar algo de dinero en líquidos de calidad para maximizar el rendimiento.

Es ahora también cuando hay mayor riesgo de que aparezcan plagas, sobretodo las voraces orugas verdes, que sin piedad atacarán hojas y cogollos llegando a malograr toda la cosecha entera si no tomamos medidas.

Como en todo, la mejor manera de ahorrarnos problemas es prevenirlos antes de encontrarnos con ellos. Será importantísimo realizar aplicaciones de preventivos durante todo el cultivo, como por ejemplo Garlic de Biogreen, que hará que nuestras plantas sean menos atractivas para la araña roja, orugas y otros seres indeseados. Si detectamos alguna oruga deberemos realizar aplicaciones de Bacillus Thurgensis un microorganismo que les bloquea el aparato digestivo acabando con ellas de forma muy efectiva y compatible con el cultivo biológico.

Para monitorear la aparición de insectos en el cultivo podemos usar láminas de plástico pegajoso, las famosas trampas cromotrópicas, muy efectivas a la hora de detectar cualquier visitante. Colgaremos láminas amarillas para mosca blanca y azules para trip. Son baratas y nos ahorrarán un montón de disgustos!

Si en nuestra zona geográfica las lluvias son frecuentes, deberemos proteger las plantas. Un exceso de humedad en el cogollo causará el crecimiento de hongos en su interior, echándolo a perder. Si eres manitas y te gusta el bricolaje, la mejor forma de proteger la planta será construir una cubierta encima suyo, evitando así que llueva directamente encima de la planta.

 

Octubre, ya falta poco!

Ya hemos llegado al mes de la cosecha! Las dos semanas anteriores a la cosecha son el momento de terminar de madurar nuestros preciosos cogollos y empezar a limpiar todo rastro de nutriente del sustrato y de la planta, consiguiendo un mejor sabor y calidad. Para hacer esto, regaremos sólo con agua (ajustando siempre el PH a 5’5-6’5). Para mejorar el efecto, podemos añadir productos específicos para este fin como Final Flush de Grotek. En el momento de cortar, las hojas deben de haberse vuelto completamente amarillas, indicando de esta manera que están completamente limpias de nutrientes y no encontraremos rastro alguno en el sabor.

En otoño las lluvias son frecuentes, debemos estar atentos a la meteorología y cubrir nuestras plantas con un plástico o parecido para evitar que se empapen nuestros cogollos y se pudran. Si esto no fuera posible y prevemos lluvia para el día de la cosecha, será recomendable adelantar unos cuantos días, pues los cogollos colgados empapados tendrán mucho mayor riesgo de estropearse.

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